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miércoles, 22 de julio de 2020

¿Qué es la Tanatología?

 Por: Silvio Marinelli

En la mitología griega, Thánatos (en griego Θάνατος, ‘muerte’) era la personificación de la muerte no violenta. Su toque era suave, como el de su hermano gemelo Hipnos, el sueño (el Sueño “daba muerte” cada noche a los hombres, imitando a su hermano mayor).

En el arte, Thánatos era representado como un hombre joven llevando una mariposa (las mariposas son un símbolo universal de transformación de la vida; este proceso de metamorfosis que las hace capaces de pasar de un capullo a volar libres en el cielo), una corona (símbolo de su poder) o una antorcha invertida en sus manos que se le apaga o se le cae (símbolo del fin de la vida). A veces, tiene dos alas y una espada sujeta a su cinturón. La muerte es representada también con una guadaña, un ánfora y una mariposa: la guadaña sirve para indicar que los hombres serán segados en masa, el ánfora para guardar las cenizas y la mariposa volando es el emblema de la esperanza en otra vida.

Este término fue forjado – según algunos autores - en 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff quien recibió en 1908 el premio Nobel de Medicina; en ese tiempo la Tanatología fue considerada como una rama de la medicina forense que trataba la muerte y todo lo relativo a los cadáveres desde el punto de vista médico-legal.

En los años sesenta del siglo XX se le da otro enfoque: se construye la disciplina que estudia el fenómeno de la muerte en los seres humanos desde diferentes puntos de vista, para propiciar un mejor acompañamiento de los moribundos y en la situación de duelo por la muerte de un ser querido.

Destaca en la reciente historia de la tanatología la psiquiatra Elisabeth Kübler Ross (autora de varios libros como “Sobre los muertos y los moribundos”). Nacida en Suiza, en 1958 se mudó a Nueva York, en donde se horrorizó por el tratamiento que se les daba a los enfermos terminales. En una publicación refiere: “Mi meta era romper con la barrera de la negación profesional que prohibía a los pacientes expresar sus más íntimas preocupaciones”.

La palabra tanatología viene del griego θάνατος - thánatos (= muerte) y λογία - logía (= estudio, discurso, tratado, disciplina, razonamiento). El objetivo inicial de la tanatología era proporcionar ayuda profesional al paciente con una enfermedad en etapa terminal y a sus familias. Fue aceptada como ciencia a partir de las décadas 50’s-60’s del siglo XX.

Hasta la actualidad, se ha caracterizado por su dimensión interdisciplinaria, tomando en cuenta aspectos médico-clínicos, psicológicos, sociales, jurídico-legales, espirituales y religiosos.


Reloj De Bolsillo, Momento De La, Arena 

lunes, 28 de octubre de 2019


¿Por qué nos humaniza el sufrimiento? 

Por: Andrés Andrade Arango



El individuo siempre está en conflicto por su existencia: el vacío existencial nos lleva a sentir la soledad, el pasar del tiempo, a buscar distracciones vacías; por eso el conflicto personal del individuo. 



Entonces, la muerte trae la libertad; aunque el límite mayor de la vida es la muerte. Quiero resaltar que la muerte de un familiar querido genera sufrimiento y liberación. Esta liberación llega cuando se elabora un proceso de duelo asimilado, y el resultado es una libertad de VIVIR, SENTIR y AGRADECER, porque nos permite ser más cercanos a sus propias vivencias, buscando diferentes maneras de vivir, sentir y agradecer. Y es buen momento de experimentar nuevas cosas: hablar desde el corazón, comunicar tus necesidades, buscar nuevos pasatiempos, viajar a nuevos lugares, exigirte a ti mismo VIVIR. Así ser tu propio SER. 



Así, la autenticidad propia se encuentra con el límite de la vida. Viviendo sin miedo las emociones, asimilando situaciones y reflexionando de tu propia existencia. 



Imaginemos la vida sin pensamiento alguno sobre la muerte. La vida pierde algo de su intensidad. La vida se reduce cuando se niega la muerte. 



La muerte y la vida son hermanas; lo digo en femenino porque tienen su propia ternura, amor e ilusión. Aunque físicamente la muerte nos destruye, la idea de la muerte nos salva. Porque aceptamos el límite de la vida, nuestras limitaciones y habilidades, reconocer nuestras capacidades nos permite ser auténticos, porque nos vamos a llevar de por medio el amor. 



El amor nos enseña a cómo vivir, nos enseña todo el tiempo a buscar un sentido en la vida misma. El amor influye como vivimos, en nuestras decisiones, valores, aspiraciones y motivaciones de seguir viviendo, para así formar una personalidad en el individuo en la que crecerán ramas de esperanza, paz y coherencia si se es recto en las decisiones, así la vida dará frutos de amor, fraternidad y pasión de ser mejor persona cada día. 



La muerte le da el sabor a la vida, porque nos pone en perspectiva qué quiero vivir, cómo lo quiero vivir y cuáles son los recuerdos que quiero vivir. Estas decisiones se pueden encontrar con un buen acompañamiento, es precioso contemplar que la vida nos regala frutos nacidos de nuestras propias decisiones, riesgos, suposiciones o trabajo, que hacen nuestro camino de ser. 


Entonces, comprendemos porqué el sentimiento viene de la palabra latín sentire, que su raíz significa tomar una dirección, nos lleva a una dirección de vida ¡y todos los caminos llevan a Roma/amor!